Entrevista a Alexander Rose, psicólogo: 'Recuperar un bosque, es recuperar un espacio de identidad, de encuentro y de bienestar para quienes lo habitan'
Hablamos con el compañero sobre las consecuencias psicológicas de los incendios y la relación emocional que los seres humanos establecemos con la naturaleza. Rose además nos explica conceptos como el de solastalgia y ecoansiedad.
Debido a los incendios la Comunitat Valenciana afronta una de las situaciones más graves de los últimos años. Según los últimos datos oficiales difundidos por la Generalitat Valenciana y la Delegación del Gobierno, el fuego ha quemado ya a más de 7.000 hectáreas, obligando a evacuar o confinar a miles de personas en numerosos municipios de la provincia de Castellón. En las labores de extinción participan cientos de efectivos terrestres, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y una treintena de medios aéreos, mientras las previsiones apuntan a una posible estabilización del incendio si las condiciones meteorológicas continúan siendo favorables (la humedad ha aumentado y la fuerza del viento ha disminuido).
Además de la devastación ambiental y de las pérdidas materiales, los incendios traen consigo consecuencias psicológicas para quienes los sufren. La evacuación precipitada, el miedo por la propia vida y la de los seres queridos, la destrucción parcial o la pérdida del hogar, así como la transformación del paisaje, están asociados a estados de nerviosismo, rumiación, estrés y ansiedad, incluso después de que se extingan las llamas.
Con motivo de esta emergencia, hemos conversado con Alexander Rose, psicólogo general sanitario, especializado en intervenciones terapéuticas basadas en la naturaleza. En esta entrevista explica por qué el contacto con los entornos naturales constituye un importante factor de protección para la salud mental, analiza el impacto psicológico de los incendios incidiendo en lo que supone perder estos espacios naturales. Rose explica conceptos como la solastalgia y la ecoansiedad.
El compañero señala que, tras un incendio de estas características, la reconstrucción tiene que contemplar tanto la recuperación medioambiental y forestal, como la parte psicológica y emocional de las personas afectadas.
El término solastalgia fue propuesto por el filósofo y profesor australiano Glenn Albrecht en 2005 para describir el malestar emocional que experimentan las personas cuando el entorno natural que consideran su hogar se deteriora o desaparece como consecuencia de procesos como incendios forestales, minería, sequías o el cambio climático: el dolor de permanecer en este lugar mientras deja de ser el lugar que conocíamos.
Solastalgia es un concepto filosófico empleado en la psicología ambiental, y carece de entidad nosológica por lo que no se recoge como trastorno en manuales diagnósticos. El concepto trata de describir el impacto psicológico que puede tener la degradación del entorno sobre las personas y las comunidades.
Las personas que experimentan solastalgia suelen describir sentimientos de tristeza, pérdida, impotencia, rabia o ansiedad al contemplar la transformación de un paisaje con el que mantenían un fuerte vínculo emocional. También puede aparecer sensación de desarraigo, preocupación constante por el futuro del entorno o dificultades para reconocer el lugar donde viven como un espacio seguro y familiar. En situaciones especialmente graves, como grandes incendios forestales con pérdidas humanas y materiales, estas reacciones pueden coexistir con procesos de duelo o con síntomas relacionados con el trauma.
El término ecoansiedad comenzó a utilizarse hace algo más de dos décadas para describir el malestar emocional relacionado con la crisis climática y el deterioro ambiental. Aunque no tiene un único autor, fue la American Psychological Association (APA) la que contribuyó a popularizarlo en 2017 al definirlo como el miedo crónico a una catástrofe ambiental. Actualmente, investigadores como Panu Pihkala prefieren entender la ecoansiedad como una respuesta emocional normal y comprensible ante una amenaza real, y no como un trastorno mental.
La ecoansiedad puede aparecer cuando somos conscientes de las consecuencias del cambio climático, como los incendios forestales, las inundaciones, las olas de calor o la pérdida de biodiversidad. Suele manifestarse como preocupación por el futuro, incertidumbre, tristeza, rabia o una sensación de impotencia. Habitualmente, estas emociones no interfieren en la vida cotidiana e, incluso, pueden ayudar a adoptar hábitos más sostenibles o implicarse en la protección del planeta.
Sin embargo, cuando esa preocupación es muy intensa o persistente, puede afectar al bienestar psicológico, especialmente en personas que ya han vivido un desastre ambiental. Quienes han experimentado un gran incendio forestal, una inundación o cualquier otro evento que haya puesto en peligro su vida o la de sus seres queridos pueden desarrollar respuestas propias del trauma, como hipervigilancia, miedo constante, recuerdos intrusivos o una sensación permanente de que el peligro puede repetirse. En estos casos, cada nueva ola de calor, cada aviso meteorológico o cada columna de humo puede reactivar el malestar y aumentar la percepción de vulnerabilidad.
La ecoansiedad puede intensificarse cuando se combina con la experiencia traumática, ya que la amenaza deja de ser una posibilidad futura para convertirse en algo que la persona ya ha vivido. En estos casos, conviene acudir a un/a profesional de la psicología cuando la preocupación o el miedo empiezan a ser muy intensos, persistentes o interfieren en la vida diaria, por ejemplo, si dificultan el sueño, la concentración, el descanso o la capacidad para disfrutar del presente. También es recomendable pedir ayuda si aparecen recuerdos intrusivos, hipervigilancia, sensación constante de peligro, evitación de situaciones relacionadas con el incendio o una tristeza y desesperanza que no remiten con el tiempo.
American Psychological Association, & EcoAmerica. (2021). Mental Health and Our Changing Climate: Impacts, Inequities, Responses. Washington, DC.
Panu Pihkala (2020). Anxiety and the ecological crisis: An analysis of eco-anxiety and climate anxiety. Sustainability, 12(19), 7836. https://doi.org/10.3390/su12197836


