La doctora en Psicología, Rosa J.Molero, participó, en representación del Consejo General de la Psicología de España, en la mesa redonda “el impacto de la alta conflictividad familiar en niños, niñas y adolescentes”. En ella también participaron la Dra. Asunción Tejedor Huerta, profesora adjunta de la Universidad Internacional de Valencia, y Daura María Hernández González, de la Asociación Canaria para la Intervención y Mediación Familiar, Educativa y Psicosocial “+ Familia”.
Su intervención, titulada “Cuando el conflicto adulto entra en el sistema de protección”, se centró en las consecuencias que la exposición prolongada a situaciones de alta conflictividad familiar puede tener sobre la seguridad emocional, los vínculos afectivos y el desarrollo de niños, niñas y adolescentes.
Desde una perspectiva centrada en el trauma y el apego, Molero destacó la necesidad de comprender determinadas conductas y dificultades relacionales como posibles respuestas de supervivencia ante experiencias adversas, evitando interpretaciones centradas exclusivamente en el comportamiento visible.
Uno de los mensajes principales de su intervención fue que garantizar la seguridad física es imprescindible, pero no suficiente. La entrada de un niño o una niña en el sistema de protección puede interrumpir una situación de desprotección, pero la verdadera protección requiere también generar entornos seguros y estables, favorecer vínculos reparadores y ofrecer respuestas profesionales coordinadas y sensibles a sus necesidades.
En palabras de Molero, “proteger no es únicamente alejar del daño, sino ofrecer las condiciones necesarias para que niños, niñas y adolescentes puedan recuperar la seguridad, construir relaciones de confianza y continuar su desarrollo”.
El Fórum abordó asimismo otras cuestiones estrechamente relacionadas con la protección de la infancia, como la mediación ante la conflictividad familiar, los efectos de la judicialización prolongada de los conflictos, la justicia terapéutica, la escucha de la voz de niños, niñas y adolescentes y la necesidad de una respuesta interdisciplinar y coordinada.