Reincorporación tras una baja laboral - Pilar del Pueblo, psicóloga del Trabajo: “la persona que se va no es la que se reincorpora”
En una jornada organizada por la CEV, el IBV y el COPCV, la vocal del COPCV ha abordado este tema desde el punto de vista psicológico y emocional. Del Pueblo ha subrayado la necesidad de que todas las personas que integran la organización, especialmente los mandos, tengan formación y sensibilización en Salud Mental.
La reincorporación al trabajo tras una baja médica por causas relacionadas con la Salud Mental no debe entenderse como un simple regreso, “sino como un proceso complejo de recuperación funcional en un entorno seguro y sostenible”. Así lo ha expresado Pilar del Pueblo, psicóloga del Trabajo vocal de la Junta de Gobierno del COPCV, en la conferencia que ha impartido en la Jornada 'Retorno al trabajo. Buenas prácticas' de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV). En este encuentro, celebrado con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo (28 de abril), se han realizado dos conferencias: en la primera, Mercedes Sanchis, directora de Innovación en Salud y Bienestar Laboral del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), la reincorporación se ha abordado desde el punto de vista “ergonómico” mientras que, en la segunda, impartida por la vocal del COPCV, se ha tenido en cuenta el enfoque psicológico y emocional.
Del Pueblo ha expresado que “la persona que se va no es la que se reincorpora”, subrayando que las experiencias de enfermedad ya sean físicas o psicológicas, son transformadoras y éstas, pueden afectar a la concentración, las relaciones laborales o el rendimiento, por ejemplo, exigiendo adaptaciones específicas en el entorno de trabajo. Estas transformaciones, ha comentado, no siempre son negativas ya que es probable que, con la intervención profesional adecuada, la persona trabajadora regrese con más o mejores recursos y estrategias tanto personales como laborales.
Una vez se produce reincorporación, la empresa debería de valorar cómo se encuentra la persona trabajadora, saber cómo “ha sido la recuperación y si ha tenido una buena intervención ya que a veces, debido a la escasez de psicólogos en el Sistema Público han tenido una atención escasa”. Salud Mental, cuenta con una ratio de entre 6 y 7 psicólogos clínicos por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de la media europea que es de 18. Esta carencia dificulta el acceso a tratamientos adecuados y prolonga las bajas laborales.
Del Pueblo también ha destacado la necesidad de evaluar el impacto psicológico de enfermedades como el cáncer, las patologías cardiovasculares, las autoinmunes o las crónicas, ya que “es un factor que a menudo se pasa por alto pese a estar detrás de numerosas bajas laborales”.
Las organizaciones deben de contar con protocolos para detectar problemas de salud mental, así como para facilitar la reincorporación adecuada de las personas trabajadoras tras una baja. Y dentro de éstos, es fundamental que todas las personas que integran la entidad, especialmente los mandos, tengan “formación y sensibilización en Salud mental ya que sigue siendo un estigma”. Un 37% de los trabajadores no se siente cómodo hablando de este tema con sus superiores, mientras que el 50% teme que reconocer una condición afecte negativamente a su carrera. Además, hasta un 90% oculta el verdadero motivo de sus ausencias cuando estas están relacionadas con la salud mental (EU-OSHA).
Por todo ello, en un contexto en el que la salud mental gana protagonismo en el ámbito laboral, los y las psicólogas del Trabajo coinciden en que las empresas deben asumir un papel activo como agentes de salud, apostando por entornos más humanos, flexibles y adaptados a las necesidades reales de las personas trabajadoras.

