La base científica es la forma más sólida para hacer frente al intrusismo profesional en Psicología
Este año la OMS ha elegido el lema ‘Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia' en el Día Mundial de la Salud (7 de abril).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) con motivo del Día Mundial de la Salud (7 de abril), organismo que estableció esta fecha para concienciar sobre temas de salud a nivel global, centra la campaña de este año 2026 en la importancia de la base científica a la hora de conseguir el objetivo anteriormente mencionado.
La Psicología es una ciencia porque aplica el método científico al estudio del comportamiento humano y los procesos mentales. Esto implica la observación sistemática, la formulación de hipótesis, la experimentación y el análisis de datos para obtener conclusiones verificables.
Esta formación permite a los psicólogos/as comprender tanto el funcionamiento del ser humano como del cerebro y del entorno social, y aplicar estos conocimientos en los ámbitos de como la salud, la educación o las organizaciones, entre otros. Entre las asignaturas que suelen cursar se encuentran bases biológicas del comportamiento, estadística, metodología de la investigación, psicología del desarrollo, psicología social, psicopatología, evaluación psicológica y técnicas de intervención.
La OMS, en su página web dentro de la campana ‘Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia’, señala explícitamente a los gobiernos, las personas científicas, a los profesionales de la salud, y al público en general a que:
- apoyen la ciencia comprometiéndose con la evidencia, los hechos y las orientaciones basadas en la ciencia para proteger la salud;
- reconstruyan la confianza en la ciencia y la salud pública;
- y apoyen las soluciones basadas en la ciencia para un futuro más saludable.
Es una evidencia que no hay Salud sin Salud Psicológica por lo que hoy, desde la Psicología y más concretamente desde el Col·legi Oficial de Psicologia de la Comunitat Valenciana, respaldamos firmemente el eje de esta iniciativa. Es indispensable e incuestionable que todos aquellos profesionales que desarrollan su labor en un contexto sanitario deben poseer conocimientos y experiencia debidamente ordenada, acreditada y fundamentada empíricamente. Sólo de esta forma, se puede garantizar que se llevan a cabo servicios e intervenciones de calidad y con garantías de cara a la ciudadanía.
La base científica es la forma más sólida y potente para hacer frente al intrusismo profesional y a ‘ayudólogos’ o ‘vendehumos’. Estos perfiles, tal y como se señala desde el conjunto de la profesión, “entrañan un riesgo grave para la salud, puesto que se trata de servicios realizados por personas que no cuentan con titulación, garantías, ni conocimiento para realizar intervenciones relacionadas con el bienestar y la salud psicológica pero que bajo distintas etiquetas, ofrecen sus servicios sin tener las competencias exigidas por las autoridades sanitarias para atender estos problemas y situaciones” (Campaña COP ‘Tenemos que hablar de esto’).
