Lamentamos el accidente ferroviario de Córdoba y subrayamos la necesidad de apoyo psicológico a las víctimas y familiares
Como institución, nos hemos puesto a disposición del COP de Andalucía Occidental.
En el trágico descarrilamiento y colisión de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) han fallecido decenas de personas y dejado más de un centenar de heridas. Es una experiencia extrema e inesperada en la que se puede dar cualquier respuesta emocional, desde llorar mucho a no llorar; no querer hablar de la experiencia o comentarla continuamente. “Cualquier reacción es normal porque lo que no es normal es la situación vivida”, comenta Irene López, miembro del Grupo Operativo de Intervención Psicológica en Emergencias de la Comunitat Valenciana.
Las respuestas emocionales pueden ser variadas, pero por experiencias previas en otros siniestros se sabe que la mayoría de personas experimentan shock, confusión y miedo. En las primeras horas y días tras el siniestro, es frecuente que aparezcan sentimientos de incredulidad y desconcierto por lo vivido. Dependiendo del carácter de las personas, de sus recursos emocionales, de experiencias previas o de cómo ha sido su vivencia, las reacciones pueden ser unas u otras, señala la experta. López también destaca la importancia del entorno a la hora de transitar por este episodio. A este respecto hace referencia tanto al apoyo de familiares y personas allegadas como el recibido y percibido por parte de las instituciones.
En este sentido, el COP de Andalucía Occidental, activados por la Consejería de Sanidad y Emergencias, trabaja con miembros del GIPEC que se han desplazado hasta el dispositivo de atención preparado en Ademuz (fuente: COPAO). El COPCV, ya ha informado al COPAO de la disponibilidad de nuestro equipo de psicólogos y psicólogas de emergencias del COPCV en caso de ser necesario.
Importancia de una buena gestión de la comunicación hacia la opinión pública
En situaciones de emergencia con víctimas múltiples, la comunicación clara y responsable hacia la opinión pública y los familiares es esencial. “Para los familiares, cuanto mayor es la incertidumbre, más aumenta la exposición emocional”. Los medios de comunicación deben de ser muy prudentes, evitar valoraciones superfluas y acudir siempre a las fuentes oficiales mientras que las instituciones deben de aportar información y datos ya comprobados, “decir la verdad y si no se sabe, no especular ya que dificulta el proceso más de lo que puede ayudar”.
López valora muy positivamente que las autoridades y empresas ferroviarias hayan habilitado líneas telefónicas específicas para que los familiares obtengan información verificada (por ejemplo, 900 10 10 20 y el 910 150 000; el de Iryio, el 900 001 402) así como centros de atención en estaciones como Atocha, Huelva o Córdoba para mantener a las personas allegadas informadas. Estos dispositivos, están contemplados dentro del Plan de asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares (PAVAFF) en el que el acompañamiento y la atención psicológica por parte de profesionales contemplado y detallado.
Psicólogos de emergencias: atención psicológica temprana para ayudar a procesar emociones
Los y las psicólogas especializadas en emergencias suelen actuar las primeras 72h. tras el accidente, su función principal es la de sostener, acompañar y realizar una escucha activa. La atención psicológica temprana no busca evitar emociones sino ayudar a las personas a procesarlas: “tenemos que ayudar a normalizar la sintomatología porque hay quien siente que va a perder los estribos. Como profesionales de la Psicología estamos a su lado para hacerles saber que ante situaciones excepcionales todas las reacciones son válidas, ayudar a la estabilización emocional en las horas después del suceso, a la vez que observamos la evolución de la sintomatología para evitar que acabe convirtiéndose en un trauma” tal y como demuestra la experiencia y las investigaciones.
